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13 de mayo de 2026 15 min de lectura

Tabasco recibe lo mismo que Nuevo León por habitante. Lo gasta cuatro veces peor.

De cada cien pesos que el gobierno tabasqueño ejerce, treinta y siete se van en sueldos y solo tres en inversión pública. Esa es la verdadera quiebra: no la de no tener dinero, sino la de no haber construido nada con el que sí hubo.

12 pesos en nómina por cada 1 en obra

Tabasco vs Top 5 productivos · EFIPEM 2024 · INEGI

Etiqueta: Finanzas Públicas Estatales · Dependencia Federal · Auditoría del Gasto · Fecha de análisis: Mayo 2026

Layda Sansores grita desde Campeche que ya no le alcanza ni para la luz. La nota corre, el escándalo prende, los analistas se acomodan los lentes. Pero antes de gastar un solo párrafo en la gobernadora, conviene voltear a ver al estado de junto. El que todavía no grita. El que tiene los mismos síntomas, peor diagnóstico, y un silencio sospechoso: Tabasco.

Los números de la Estadística de Finanzas Públicas Estatales y Municipales del INEGI, cerrados a 2024, cuentan una historia que ningún funcionario tabasqueño querría leer en voz alta. La cuento yo.

La paradoja que duele

Empecemos por el dato que descoloca. Tabasco recibió en 2024 unos $27,330 pesos por habitante entre todas sus fuentes de ingreso —participaciones, aportaciones, convenios, recaudación propia, deuda. Los cinco estados con mayor autonomía recaudatoria del país —Ciudad de México, Chihuahua, Querétaro, Quintana Roo y Nuevo León— promediaron $28,281 pesos por habitante. La diferencia: 3.4 por ciento. Prácticamente nada.

Léalo dos veces. Tabasco recibe casi tanto dinero por persona como los cinco estados más productivos de México.

$27,330
Ingreso por habitante en Tabasco (2024)
$28,281
Promedio Top 5 productivos (CDMX, NL, QRO, QR, CHIH)
−3.4%
Brecha total de ingreso per cápita

El mito de que Tabasco es pobre porque la federación lo tiene olvidado se desploma en esa primera línea. La federación no lo tiene olvidado. Lo tiene subsidiado. La diferencia no está en cuánto entra. Está en de dónde viene, y en qué se hace con él una vez que llegó.

Tres pesos en pavimento, treinta y siete en nómina

Aquí es donde el espejo se rompe.

Indicador Tabasco Top 5 productivos Brecha
Ingreso total per cápita $27,330 $28,281 −3.4%
Ingreso propio per cápita $2,414 $7,487 −67.8%
Inversión real per cápita $493 $719 −31.5%
Gasto en burocracia (sueldos) 36.8% 9.8% +27 pp
Gasto en inversión pública 3.0% 5.0% −2 pp
Razón servicio de deuda 1.39% 11.39% −10 pp
Dependencia federal 77.5% 58.8% +19 pp

Por cada cien pesos que el gobierno tabasqueño ejerce, treinta y siete se van en servicios personales —el eufemismo contable de “nómina”— y apenas tres en inversión pública. En los cinco estados productivos del país, esa proporción es radicalmente distinta: diez pesos en sueldos, cinco en inversión, en promedio.

Traducido al lenguaje de la calle: los estados productivos pagan, en promedio, dos pesos de sueldo por cada uno de obra. Tabasco paga doce. Doce pesos a la nómina por cada uno que va a una calle, una escuela, un hospital, un drenaje.

12 a 1

Por cada peso que Tabasco gasta en obra pública, gasta doce en nómina. Esa es la cifra del año. La que sintetiza el modelo.

Recaudar es de pueblo, parece

El segundo número incómodo: Tabasco recauda apenas $2,414 pesos propios por habitante. Predial, derechos vehiculares, impuesto sobre nóminas estatal, los aprovechamientos. Lo que el gobierno estatal sí cobra con su propio aparato. Los cinco productivos promedian $7,487. Un regiomontano, un queretano, un chetumalense aporta tres veces más a su tesorería estatal de lo que aporta un tabasqueño.

No porque el tabasqueño sea más pobre —que lo es, en promedio, pero no en proporción 3 a 1. Es porque el gobierno estatal no le cobra. No le pone tecnología al predial, no le aprieta al impuesto sobre nóminas, no moderniza su catastro. ¿Para qué, si las transferencias federales —participaciones, aportaciones del Ramo 33 y convenios— suman 91 de cada 100 pesos que se gastan?

Sansores recauda más que Tabasco La autonomía recaudatoria de Tabasco es del 8.8 por ciento. Lugar 22 entre 32 estados. Detrás de Campeche, que tiene 14.5. Sí: Sansores, que grita que está en quiebra, recauda 78 por ciento más por habitante que el gobernador de Tabasco. Y aquí no hay quien grite.

La fiesta petrolera ya se acabó

Hay un dato que conviene poner en su lugar antes de seguir. En pesos reales —descontando la inflación con base 2018— el ingreso por habitante de Tabasco hizo este recorrido:

Año Ingreso real per cápita Comentario
2018 $20,506 Línea base
2021 $22,641 Pico Dos Bocas
2022 $21,640 Inicio del descenso
2023 $21,681 Estancamiento
2024 $20,239 Por debajo de 2018

Tabasco vivió una fiesta breve entre 2019 y 2021. Las participaciones federales se inflaron con el efecto Refinería Dos Bocas y la prioridad sexenal sobre el sureste. La fiesta duró tres años. En 2024 el ingreso real por habitante ya está debajo del nivel que tenía antes de la transformación. Crecimiento real 2024: −6.39 por ciento.

¿En qué se invirtió la bonanza? La respuesta está en la tabla de arriba. En sueldos. La inversión pública creció 151 por ciento real en 2021 —impresionante— y luego cayó 47 por ciento en 2022, subió 18 por ciento en 2023 y cayó otro 18 por ciento en 2024. La nómina, en cambio, no se movió hacia abajo nunca. Lo que sube, ya no baja.

Cuatro años pidiendo prestado, sin nada que mostrar

Tabasco lleva cuatro años consecutivos cerrando con financiamiento positivo. Es decir, contratando deuda nueva por encima de la que paga. 2021, 2022, 2023, 2024. La razón de servicio de la deuda es baja —1.39 por ciento, contra el 10 por ciento que dispararía la alerta del sistema de la Ley de Disciplina Financiera. Formalmente, no está en quiebra. Formalmente.

Pero el patrón importa más que el nivel. Cuatro años seguidos endeudándose es una tendencia, no un accidente. Y la pregunta obvia: si llevas cuatro años contratando deuda, ¿dónde están los activos que esa deuda construyó? Porque la inversión pública en esos cuatro años promedia alrededor del 3.5 por ciento del gasto. La deuda no se fue a obras. Se fue a tapar el hoyo de la nómina cuando el chorro federal no alcanzaba para todo.

Endeudarse para construir vs. endeudarse para pagar Compare con los estados productivos: razón de servicio de deuda promedio de 11.39 por ciento. Ocho veces la de Tabasco. Esos estados sí se endeudan —se endeudan fuerte— pero lo hacen para construir cosas. Líneas de metro, parques industriales, autopistas, sistemas de agua. Tabasco no se endeuda mucho porque no le hace falta: la federación le sostiene la nómina.

El espejo de Sansores

Volvamos al inicio. Sansores grita. Y los datos le dan un poco la razón: Campeche perdió ingresos petroleros, vio caer su autonomía relativa, batalla con su flujo. Pero Campeche está mejor que Tabasco en casi todo: recauda más por habitante, depende menos de la federación, invierte una proporción mayor de su gasto.

Si Campeche está en los gritos, Tabasco debería estar en los aullidos. La diferencia es política, no fiscal: Campeche tiene una gobernadora dispuesta a usar la quiebra como argumento mediático contra el centro. Tabasco tiene un gobernador alineado al proyecto que, en silencio, está sentado encima de la misma bomba.

Cuando se acabe el subsidio federal —y los datos muestran que ya está empezando a contraerse— el gobernador en turno va a tener que explicar dónde quedaron los miles de millones de pesos que Tabasco recibió durante el sexenio del boom. La respuesta va a doler:

Se fueron en sueldos del aparato político.

El otro extremo del país

En el otro extremo del mapa fiscal mexicano está Querétaro. Mismo país, distintas finanzas públicas. Querétaro paga cuatro de cada cien pesos en sueldos y destina seis a inversión pública. Es el único estado del país donde por cada peso que se va en nómina, un peso con cincuenta se queda en obra. Banquetas, drenajes, transporte, parques industriales que después atraen inversión privada que después paga impuestos que después regresan al estado. El círculo virtuoso.

Tabasco hace exactamente lo opuesto. Treinta y siete pesos en sueldos por cada tres en obra.

Tabasco no es un Querétaro pobre Es un Querétaro al revés. Recibe casi lo mismo por habitante, pero invierte la fórmula: donde Querétaro pone obra, Tabasco pone nómina.

El verdadero escándalo

El verdadero escándalo de Tabasco no es que reciba poco. Es que recibe casi lo mismo que Nuevo León por habitante, y lo gasta cuatro veces peor.

Mientras Querétaro destina seis pesos y Nuevo León cinco de cada cien a inversión pública, Tabasco destina tres. Mientras los productivos pagan diez de cada cien pesos en sueldos —y Querétaro apenas cuatro— Tabasco paga treinta y siete. Tres pesos en construir contra treinta y siete en pagarle al que firma el oficio.

No es que falte dinero. Es que el dinero que llega se traga la nómina antes de tocar piso. Y cuando alguien pregunte —como ya pregunta con Sansores— dónde quedó hasta el último centavo, la respuesta va a ser tan simple como vergonzosa: en los recibos de nómina del aparato.

Tabasco no está en quiebra técnica. Está en quiebra moral. Que es peor, porque no tiene número de alerta que la dispare.

¿Quieres comparar las finanzas públicas de tu estado con cualquier otro?

En GDI Data tenemos la EFIPEM 2024 lista para consulta: ingreso, gasto, deuda, recaudación, dependencia federal por estado y municipio.

Explorar datos

Nota metodológica

Datos: INEGI, Estadística de Finanzas Públicas Estatales y Municipales (EFIPEM) 2024; Líneas de Pobreza por Ingresos 2026, deflactor INPC base 2018=100; CONAPO 2024 para denominadores per cápita.

Top 5 productivos: los cinco estados con mayor autonomía recaudatoria en 2024: Ciudad de México (42.3 %), Chihuahua (26.0 %), Querétaro (21.8 %), Quintana Roo (19.95 %) y Nuevo León (19.91 %). El promedio del grupo es aritmético simple, sin ponderar por población.

Razón de servicio de deuda: metodología del Sistema de Alertas de la SHCP (Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios). El “91 por ciento de transferencias federales” suma participaciones del Ramo 28, aportaciones del Ramo 33 y convenios federales como porcentaje del ingreso total estatal.

Fuente: EFIPEM 2024, INEGI. Análisis y visualización: GDI — Gobierno Digital e Innovación.

Fecha de análisis: Mayo 2026 | gobiernodigitaleinnovacion.com